Cuando una mesa se retrasa en la segunda ronda, los postres o las copas, el camarero lo nota al instante por una vibración en su reloj. El manager controla la sala en tiempo real y sube el ticket medio.
Cada mesa avanza por esos 7 momentos y LiveWatch los sigue en directo. Ves tu sala entera desde el reloj: qué mesa acaba de sentarse, cuál lleva demasiado esperando el segundo, cuál toca cobrar y recoger. El manager controla el 100% de las mesas sin moverse de la muñeca y manda al camarero justo donde hace falta, antes de que el cliente levante la mano.
No es otro panel para mirar. Es dinero que antes se escapaba —la ronda que no se ofreció, la mesa que tardó en cobrarse— y que ahora entra en caja.
Plato que tarda, cobro que se atasca, mesa sin recoger: el reloj avisa antes de que se note. Liberas antes cada mesa y metes más servicios en la hora punta.
La segunda ronda, el postre y la copa se ofrecen siempre, justo cuando toca. Lo que hoy se pierde por un despiste, mañana suma en el ticket.
Cada aviso llega al camarero de esa zona. Si no lo atiende, salta solo al manager. Se acabó cruzar la sala gritando órdenes.
Al cerrar tienes el resumen del turno: avisos atendidos, tiempos de respuesta y ranking del equipo. Ves de un vistazo qué funcionó y dónde se escapó dinero.
Al activar LiveWatch desbloqueas Cartas Digitales IA: la carta que atiende a cada cliente en 24 idiomas, le recomienda los platos de más margen y vende segundas rondas, postres y cafés en piloto automático. Sin coste añadido.
No. Funciona con smartwatches Android baratos, de los que hay por 30-40 €. Compras uno por camarero de sala, los dejas en un cajón del local y los repartes cada día. Ni dispositivos a medida ni permanencias.
No. Dibujas tu sala una sola vez —tus zonas y tus mesas— y listo. El día a día es repartir los relojes a tu equipo en unos 30 segundos antes de abrir. Nada más.
Sí, esa es la idea: LiveWatch lee los tiempos de cada mesa desde tu TPV para saber cuándo avisar, sin que tu equipo cambie nada de cómo trabaja. Cuéntanos qué TPV usas y lo vemos contigo en el arranque.
No se pierde. Si el camarero de la zona no lo coge en unos minutos, el aviso salta solo al reloj del manager. Esa es justo la gracia: nada se queda sin atender.
Pruebas LiveWatch 14 días gratis y sin meter tarjeta. Montas tu sala, lo usas en tus servicios reales y decides con tu equipo si compensa. Si no te convence, no haces nada y se acaba. Sin permanencia y sin letra pequeña.
Lo dejas listo el mismo día. Dibujar tu sala son unos minutos; a partir de ahí, cada turno es repartir los relojes en 30 segundos. Y si quieres, te acompañamos en el primer montaje.
Sí. Para el camarero es un reloj que vibra y muestra un aviso claro —"Mesa 3 · 2ª ronda"— con un botón de "Voy". No hay que aprender nada ni sacar el móvil en plena sala. Si sabe leer la hora, sabe usarlo.
Cuéntanos cómo es tu sala —zonas, mesas, cuántos camareros— y te ayudamos a dejarlo montado para tu próximo servicio. Sin compromiso y sin rollo comercial.
Respondemos el mismo día · Sin compromiso · Te acompañamos en el arranque